Llegaste a mí desprevenida y sigilosamente, cautivaste mi atención, fui permisiva con tus besos, con mi cuerpo, con el deseo, me abandone en ti, deje que tomaras todo de mí, hicimos el amor sin inmutar palabras y así cada latido, cada respiración se convertía en uno, no sabía que existías pero ahora llenas cada centímetro de mi, amo poseerte y dejar en nuestro encuentro el éxtasis de la pasión ahondada en un sueño

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